Testado dermatológicamente.
Zonas cutáneas que padecen sequedad severa y descamación. Fisuras, grietas y cicatrices. Pérdida de elasticidad y estrías. Piel envejecida que cursa con la aparición de arrugas. Eritemas solares o pieles irritadas. Adecuado después de tratamientos médico-esté-ticos: láser, liftings, peelings...
Su uso está recomendado para rostro y cuerpo. Adecuado durante el embarazo.
El aceite de Rosa Mosqueta está com-puesto, aproximadamente, en un 80% por ácidos grasos esenciales linoleico y linolénico; directamente relacionados con la síntesis de colágeno y los mecanismos de regeneración cutánea, brindando a su vez una mayor flexibilidad y emoliencia a la piel. La fórmula se ha enriquecido con Vitamina E, con acción antirradicales libres que previene el envejecimiento cutáneo prematuro.
Modo de empleo:
Aplicar sobre la zona afectada ejerciendo un ligero masa je, tantas veces como sea necesario.
Uso externo.
Conservar en un lugar fresco y seco. Evitar la exposición directa a la luz. Ocasionalmente se podría apreciar una mayor fluidez del producto sin que con ello se viera afectada la eficacia del mismo.